“Me ha ayudado bastante en la reconstrucción de mi pie.”
⚠ Si la quemadura ocurrió hace minutos u horas, acude al servicio de urgencias más cercano. Esta página es para orientarte sobre el tratamiento especializado y la reconstrucción posterior, no para sustituir la atención de urgencia.
Cirugía reconstructiva
Manejo del paciente quemado en Mérida
Atención del paciente quemado en fase aguda y tratamiento de las secuelas: injertos, liberación de cicatrices retráctiles y reconstrucción por etapas. A cargo del Dr. José Antonio Orozco Gómez, cirujano plástico certificado por el CMCPER, con investigación publicada sobre diagnóstico de síndrome compartimental en quemaduras eléctricas.
Qué hacer en las primeras horas
Ante una quemadura reciente, lo primero es enfriar la zona con agua a temperatura ambiente durante 15 a 20 minutos, retirar anillos y ropa que no esté adherida, cubrir con un paño limpio y acudir a urgencias. No apliques hielo, pasta de dientes, aceite, mantequilla, hierbas ni ningún remedio casero: empeoran la lesión y dificultan la valoración.
Acude a urgencias siempre que
- La quemadura sea mayor que la palma de la mano del paciente.
- Afecte cara, manos, pies, genitales o articulaciones.
- Sea circunferencial —que rodee por completo un brazo, una pierna, un dedo o el tórax.
- Sea por electricidad o por producto químico.
- Haya ampollas grandes, piel blanca, acartonada o insensible.
- El paciente sea un niño pequeño o un adulto mayor.
Por qué las quemaduras eléctricas son distintas
Una quemadura eléctrica casi siempre es más grave de lo que aparenta en la piel. La corriente atraviesa el cuerpo y daña músculo, vaso y nervio en profundidad, mientras la lesión visible en la superficie puede ser mínima. Ese daño profundo puede provocar síndrome compartimental: la inflamación dentro del compartimento muscular corta la circulación y compromete la extremidad en cuestión de horas.
El diagnóstico oportuno es lo que salva la extremidad, y es especialmente difícil en pacientes con alteración del estado de alerta, que no pueden referir dolor. El Dr. Orozco publicó investigación específicamente sobre este problema:
Validation of Thermography for the Diagnosis of Compartment Syndrome in the Upper Extremities Due to Electrical Burns in Patients with Altered Alertness — International Journal of Medical Science and Clinical Research Studies. DOI 10.47191/ijmscrs/v4-i04-15
Fases del tratamiento
-
Fase aguda
Estabilización, manejo de líquidos, control del dolor, valoración de profundidad y extensión, prevención de infección y, cuando está indicada, escarotomía o fasciotomía para descomprimir. Es la fase que se maneja en hospital.
-
Cobertura
Cuando la quemadura es profunda y no va a epitelizar sola, se retira el tejido desvitalizado y se cubre el defecto con injertos de piel o con colgajos. La elección depende de la profundidad, la localización y de si hay estructuras nobles expuestas.
-
Rehabilitación y prevención de secuelas
Empieza mucho antes de que la herida cierre: férulas de posición, movilización, presoterapia y manejo de cicatriz. Es la etapa que más determina el resultado funcional final, y la que más se descuida.
-
Reconstrucción de secuelas
Meses o años después: liberación de cicatrices retráctiles que limitan el movimiento, resurfacing de zonas visibles, corrección de deformidades, reconstrucción de cejas y pelo, expansión tisular. Se realiza por etapas, en un plan de varios tiempos quirúrgicos.
Secuelas que sí tienen solución
Muchos pacientes quemados dan por hecho que lo que quedó es definitivo. En buena parte de los casos no lo es.
- Cicatrices retráctiles que limitan la apertura de la mano, la extensión del codo o el cierre del párpado. Se liberan y se cubren con injerto o colgajo, recuperando recorrido articular. → Cirugía de la mano
- Cicatrices hipertróficas y queloides — manejo combinado: presoterapia, láminas de silicona, infiltración, cirugía cuando corresponde.
- Alopecia cicatricial en cuero cabelludo y cejas — expansión tisular e injerto.
- Deformidades faciales y de párpado — reconstrucción por etapas.
- Alteraciones de la pigmentación — resurfacing e injertos.
El momento de operar una secuela importa: la cicatriz debe estar madura, y eso suele ser entre 12 y 18 meses después de la quemadura. Operar antes tiene peores resultados. La valoración se puede hacer antes, para planear.
Opiniones de pacientes
“Sin palabras: excelente servicio. Muy atento y servicial en su trato.”
Opiniones publicadas en el perfil verificado del Dr. Orozco en Doctoralia (91 opiniones).
Preguntas frecuentes
¿Qué hago ante una quemadura reciente?
Enfría con agua a temperatura ambiente durante 15 a 20 minutos, retira anillos y ropa no adherida, cubre con un paño limpio y acude a urgencias. No apliques hielo, pasta de dientes, aceite ni remedios caseros. Si la quemadura es extensa, eléctrica, química, o afecta cara, manos, pies o genitales, acude de inmediato.
¿Cuándo se puede operar una cicatriz de quemadura?
Cuando la cicatriz está madura, habitualmente entre 12 y 18 meses después de la lesión. Antes de ese tiempo la cicatriz sigue activa y los resultados quirúrgicos son peores. La excepción son las retracciones que limitan la función o el crecimiento en un niño: esas se liberan antes.
¿Las cicatrices de quemadura desaparecen por completo?
No. Una cicatriz de quemadura profunda no desaparece, pero sí puede mejorar mucho en flexibilidad, color, relieve y sobre todo en función. El objetivo realista es recuperar movimiento y hacer la cicatriz menos visible, no borrarla.
¿Por qué las quemaduras eléctricas son más graves de lo que se ven?
Porque la corriente daña en profundidad —músculo, vaso, nervio— mientras la lesión de piel puede ser pequeña. Ese daño puede desencadenar síndrome compartimental y comprometer la extremidad en horas. Toda quemadura eléctrica requiere valoración hospitalaria, aunque la piel se vea casi intacta.
¿Se atienden niños?
Sí, a partir de los 15 años en consulta de cirugía plástica. Para pacientes pediátricos menores, la atención se coordina con el servicio hospitalario correspondiente.
¿Cuánto cuesta el tratamiento?
Depende por completo de la fase y la extensión: no es comparable el manejo agudo hospitalario con la liberación de una cicatriz. Cada etapa se presupuesta por escrito tras la valoración.